Wednesday, March 22, 2006

Tio Roberto

Þ ¿Hola?

Þ Hola mi amor preciosa, habla papá, ¿esta mamá cerca del teléfono?

Þ No papá, ella está en el segundo piso en la cama con el tío Roberto.


Pequeña pausa


Þ Pero… ¡Mi amor vos no tenés ningún tío Roberto!

Þ Claro que tengo uno, él está con mamá en su cuarto, y me pidieron que no moleste por un ratito...


Pequeña pausa


Þ HUMMMM, bien, entonces esto es lo que quiero que hagás. Dejá el auricular en la mesa, subí corriendo al cuarto de mamá, golpeás la puerta y le gritás a mamá que el auto de papá está entrando al garaje de casa.

Þ Está bien papá. - Espera un minuto


Unos minutos mas tarde la pequeñita vuelve al teléfono.


Þ Ya lo hice pa'

Þ ¿Y que pasó?" - Pregunta el papá.

Þ ¡Bueno, mamá se puso nerviosísima, saltó fuera de la cama desnuda y empezó a correr alrededor del cuarto gritando, y se tropezó con la alfombra y se golpeó la cabeza con la mesita de noche, quedó tirada en el suelo y no se mueve!

Þ ¡Ayy, *****! ¿Y que pasó con el tío Roberto?

Þ El salió de un salto de la cama desnudo también. Estaba asustadísimo, se tiró por la ventana de atrás, del lado de la piscina, no se acordó que la habías vaciado la semana pasada para pintarla. Cayó de cabeza en el fondo, y...me parece que está muerto...


Larga pausa


Larguisima pausa


Þ ¿Piscina? - Pregunta el papá -¿Hablo con el 486-5731?

Þ No. - Dice la niña.- Está equivocado....

Wednesday, March 15, 2006

Una Increible Historia de Superacion digna de imitar

Abrí los ojos, lo primero que vi fue la estola, adornada con vivos apliques típicos de Guatemala, de Monseñor Rodolfo Mendoza, (sacerdote en esos días, párroco de la Iglesia de la Asunción de la zona 2 de Guatemala) amigo personal de la familia. Estaba administrándome los “Últimos Sacramentos” en mi lecho de enfermo en el intensivo del Hospital El Pilar de Guatemala. Allí termina una historia.

Ese día por la mañana del 7 de septiembre de 1993, cumpleaños (10) de mi hija mayor Marisabel, Lorena mi esposa había instruído a la “muchacha” de la casa que “prepara una gallina” para hacer un “caldo” para el almuerzo, mientras nosotros iríamos donde el médico, el doctor Oscar Terraza, quien por mas de 7 meses estaba luchando por entender mi padecimiento de una “ronquera” persistente, para que me hiciera un examen laringoscopico. El caldo se enfrió porque mi regreso a casa demoró cinco meses.

Todo empezó un año atrás, celebrando el cumpleaños de mi padre Don Nicolás QEPD, en la finca de Don Rolando, en “ La Planta ”, en una ridícula parodia de Vicente Fernández al son de los mariachis estuve “amenizando” la fiesta; luego del improvisado recital, terminé con una ronquera de la cual, nunca me recuperé.

El ilustre médico, el doctor Hector Davila Rangel, durante 4 meses intentó una serie de estériles tratamientos, que nunca lograban detener el deterioro de mi voz, cada día me parecía al personaje de la película El Padrino: Vito Corleone de la novela de Mario Puzzo, protagonizada por Marlon Brando. De allí el sobrenombre de NiCorleone.

Luego de múltiples laringoscopías directas y biopsias, el veterano galeno, uno de los mejores de Guatemala en esos menesteres, tiró la toalla, no encontraba razón aparente de mi padecimiento. Me dijo: “Puede ir donde un especialista en Houston?” Comprendí en ese momento que algo grave pasaba.

El par de días que estuve hospitalizado en el Methodist Hospital en el Texas Medical Center, lo único que recuerdo es que en ese mismo nosocomio estaba hospitalizado Cantinflas y que estaba a punto de morir, porque me vine igual como cuando llegué, sin diagnóstico y con unos miles de dólares menos.

Volví a Guatemala, a seguir buscando razón de mi padecimiento, que no me causaba más molestia que la ronquera. Decidí, por recomendación de mi concuño Servio Umaña, visitar al Dr. Oscar Terraza, joven médico especialista, famoso por su acertados diagnósticos. Me examinó la garganta y dijo: “necesito hacer una biopsia”, sería la sexta operación. A parte del costo económico que esto significaba para nuestra empresa familiar de transporte en Rutas Orientales, el entrar y salir de los hospitales ya era una rutina. Pero sin cura alguna.

En esos días mi peso rondaba las 200 libras (92 kilos) y había decidido “ponerme a dieta” en uno de eso centros de nutrición que empezaban a ponerse de moda. “Sorpredente” bajaba una libra cada día. En dos meses perdí 45 libras . Hasta me querían de modelo para publicidad del eficiente tratamiento reductor. Pero no era el tratamiento el que me estaba haciendo perder peso.

Ese día, en el cual mi vida cambió, el 7 de septiembre de 1993, habíamos acordado con el Dr. Terraza, hacer una nueva biopsia, donde él estrenaría un novedoso dispositivo para tomar las partes de tejido que necesitaba para tratar de confirmar o desvanecer las sospechas que él tenía. No pudo. Mi garganta estaba prácticamente cerrada.

Mientras estaba sedado, mi esposa Lorena y otros familiares tomaron la decisión de autorizar una “laringofisura” para tomar la biopsia. Me llevaron al quirófano, abrieron mi cuello y… “ La Mala Palabra ”: CANCER.

Vio, cerró la herida, no sin antes dejarme incrustado un tubo (traqueotomía) en mi cuello para poder respirar. Y… no había mucho que hacer. Aquí empieza la historia.

Los pasillos del Hospital Nuestra Señora del Pilar se vieron inundados de decenas de familiares y amigos, oraban por mi salud o más que todo por mi vida. Cadenas de oración en Esquipulas, oraban en grupos, oraban en sus casas, oraban en las iglesias, mis amigos y familiares me demostraron la más grande muestra de cariño y apoyo que jamás, nunca olvidaré y que nunca podré pagar; cientos de cartas y tarjetas que fortalecieron mi alma.

Luego de los trámites migratorios, mi pasaporte estaba vencido y amablemente llegaron funcionarios de la Dirección General de Migración a tomarme las huellas en mi lecho de desahuciado, acompañado de mi esposa Lorena, con el valioso apoyo de mi amigo Alex Erazo y su esposa Liseth, estaba tomando un avión hacia Los Ángeles California.

Era 27 de septiembre de 1993, era el cumpleaños de Lorena, había ingresado a la emergencia del LAC + USC Medical Center de Los Angeles California. La Doctora Robin Dilesky MD, una jóven y amable especialista, durante 3 semanas había hecho en mí un sinnúmero de pruebas de todo tipo para descartar cualquier posibilidad de fallo. Pero el diagnostico fue el mismo: El Asesino Silencioso se había enclaustrado en el cartílago de la laringe, era un Carcinoma Escamoso en fase casi Terminal. Ella temía una metástasis y solo habían dos alternativas: Una Laringectomía Radical, con vaciamiento de linfáticos o, no operar y someterme a radiación y esperar la muerte o la suerte.

Opté por vivir: Perdería mi voz de forma total y definitiva, para siempre. Un orificio (stoma) para respirar "adornaría" mi garganta por el resto de mis dias.

Ingresé al quirófano, había firmado una serie de formularios que mas parecía mi propia sentencia. Habían rasurado mi pecho y mis piernas ante la posibilidad de transplantar tejidos al área de mi cuello contaminada de cancer. Harían una insicion de oreja a oreja pasando por la manzana de adán y extirparían mi laringe. Luego de 12 largas horas de cirugía, 280 puntos de sutura y 22 personas entre especialistas y personal médico, todo había acabado. Lorena que estuvo allí sin moverse un momento vio salir a la Dra. Dilesky con su demacrada cara de cansancio de la larga jornada, sus dedos entumecidos del manipuleo de instrumentos, pero esbozaba una esperanzadora sonrisa: “Everything is Ok” La operación fue un éxito.

Ella me cuenta su desagradable y dolorosa experiencia de verme en el intensivo, con mas tubos, cables y mangueras que un motor de automóvil. Sufrió y por ello no habrá nunca forma de pagarle, mejor recompensa será la que Dios le pueda dar. Que Dios te lo pague Lorena.

Luego de 3 interminables semanas de hospitalización durante los cuales recibí la inolvidable visita de mi hijo Luis Fernando de tan solo 2 años de edad, quien no se daba cuenta de lo que acontecía al rededor y 5 meses de tratamientos de Radiación , que calcinó mi piel y mis llagas sangraban todo el día; estaba de vuelta en Guatemala.

Diez años después, estoy en Esquipulas, mucho ha cambiado en mi, muchas cosas he vivido.

Mi hijo Carlos Alberto, mi fiel e inseparable amigo, mi inspiración y razón de vivir, transformaron mi vida. Vivió a sus cortos 6 años el sufrimiento de sentir a su padre perdido y ahora un hombre a sus 17 ha sido el objetivo de mis luchas y esfuerzos. Como todo joven su inagotable energía y su ímpetu indomable, ha hecho involucrarme en actividades de proyección a la niñez y la juventud.


Actualmente Webmaster de Esquipulas.com.gt y una persona muy admirada en Esquiplas, que apesar de haber tenido un gran problema lo logro superar, y no solo supero el problema sino que logro sobresalir nuevamente.

Lo quiero mucho Papa. estoy Muy Orgulloso de tener un padre como usted.

"Recuerden, Entre mas Bajo Caigan, Mas alto Rebotarán"


Monday, March 13, 2006

Se fué en silencio y vuelve en silencio

Se fué en silencio y vuelve en silencio pero con 3 medallas colgadas en el pecho.

Carlos Gabriel Hernández Cambronero, esquipultecto, 19 años, ciclista, Campeón Centroamericano.

Estas sencillas palabras describen a un verdadero campéon, su solitaria lucha en largas jornadas de entrenamiento han dado sus frutos al lograr un título inédito para Esquipulas: Campeón Centroamericano de Ciclismo.


Tal y como se esperaba, los pedalistas guatemaltecos no encontraron rivales y se apoderaron de las medallas de oro. Jhony Morales, José Alberto Sochón y Carlos Gabriel Hernández conquistaron las primeras medallas de oro, al ganar las pruebas de 4,000 metros persecución individual, keirin y scratch, respectivamente, en el ciclismo de pista de los Octavos Juegos Centroamericanos.


Anoche regresó, en Rutas Orientales, solo, acarrando su bicicleta, nadie lo esperaba, en su maletín lleno de camisetas sudadas y zapatillas gastadas pero también traía dos Medallas de Oro y una de Plata y el orgullo de ser CAMPEON CENTROAMERICANO.
Ganó en Scrath, 4000 mts por equipos y segundo lugar en la Prueba por puntos.

Las palabras se quedan cortas, ante los logros que este titán del pedal logra en repetidas ocasiones, desde su participación el año pasado en Panamá y hace escasas semanas en el Tour de Belice donde portó por dos días el maillot de Montaña.
Carlos Gabriel Hernández Cambronero, ha obtenido dos veces el título de Campeón Nacional y ahora dos Medallas de Oro en Juegos Centroamericanos; lo que no ha conseguido aún es el reconocimiento de su pueblo.
Descansará unos días y luego volverá a los entrenamientos para participar el los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Cartagena Colombia.
Y para luego participar en la Vuelta Ciclística a El Salvador y la Vuelta de Mazatlán, MéxicoCarlos Gabriel Hernández Cambronero, un verdadero héroe, orgullo de Esquipulas y ejemplo para la juventud.

GLOSARIO GUATEMALTECO

A matraca, a tuza Borracho
Apachar Oprimir
A saber Quien Sabe
Bracas Enojado
Bolo Borracho
Buzo Inteligente, listo
Camioneta Bus
Carechucho Cara de chucho (perro). Se usa para referirse a alguien que no nos simpatiza
Cantinear Enamorar, conquistar
Casaca Plática. Cuento
Casaquear Contar cuentos, platicar
Chapín (a) Guatemalteco (a)
Chara Abreviatura de Charamila o de Charamilero
Charamila Bebida que toman los borrachitos callejeros
Chilerear Presumir
Chilero, Chilereques Bonito, elegante
Chiviar Abochornar
Chomín Lo mein (platillo chino)
Chompipe Pavo. Que le gusta pasear
Chotiar Ver, observar
Chucho Perro
Chulo Bonito
Chulear Enamorar
Chupar Beber licor
Churute Protuberancia. Peinado alto
Chusemas Loco
Cliente Sujeto
Compermisidera Pedir permiso repetidamente
Cuate Amigo
Cuzco Coqueto. Atrevido
De Grolis Gratis
De al Pelo Muy bueno, muy inteligente. Uso negativo: que se pasa de listo
En furia Tiempo durante el cual el alcoholico bebe continuamente
Fundío Trasero, culo
Jocotales Colonia popular de Chinautla, Guatemala
Joder, Jalar o Chingar la Pita Molestar como distracción, bromear
Le pela el riel No le importa
Len Centavo
Len de Horacio Con una nalga en el espacio
Machucar Pisar
Mascado Enojado
Muchá, Muchis Abreviatura de "muchachos (as)"
Pata de Chucho Andalón
Patojo (a) Muchacho (a). Niño (a)
Pelar la muela Reirse mucho
Pisto Dinero
Pito Silbato. Cigarro de mariguana
Populacho El pueblo
Púchica, Puchis Abreviatura de "Puta", pero se usa coloquialmente sin ofender
Seco Delgado
Se le soba Se enloquece
Sercha Gancho para colgar ropa. Percha
Shola Cabeza
Shuco Sucio
Sobado Medio loco
Sobársele la matraca o el cinco Enloquecer
Tabueno Está bueno
Tacuazín Roedor silvestre de uñas largas, parecido al ratón. Muy listo
Talonear Perseguir
Topado Muy bueno, inteligente
Trama Comida
Tuanis Bonito, bueno
Tunco Amputado
Ulugrún, Alagrán Expresion de susto, enojo o sorpresa
Zafado Loco